Thursday, November 3, 2011

La diferencia entre crisis de ética y crisis de confianza

Por ROBERT HURLEY
Wall Street Journal Americas

Fraudes y crisis financieras infames han destruido la fe de la gente en las compañías en los últimos años, lo que ha llevado a muchas de ellas a intentar reparar el daño con un énfasis en la ética.

No obstante, no se trata de una crisis de ética sino de confianza.

No sólo porque sus clientes o empleados piensen que usted es ético (moral, honesto y justo), confiarán en usted o deberían hacerlo. La confianza se gana cuando uno cumple todos los días lo prometido, como gerente, empleado y empresa. Involucra un constante trabajo en equipo, comunicación y colaboración.


Ross MacDonald
.Los estudios muestran que las empresas que generan más confianza tienen menos rotación de personal, y mayores ingresos, rentabilidad y rendimientos para accionistas. Tiene sentido. ¿Qué empleado, cliente o inversionista elegiría hacer negocios con un socio en el que confía poco cuando tiene disponible una opción altamente confiable?

A continuación, cinco principios que los líderes pueden adoptar para demostrar que son confiables y plasmarlos en sus compañías.

1. Muestre que tiene los mismos intereses. Antes de confiar en alguien, solemos preguntarnos: ¿qué tan probable es que esta persona trabaje a mi favor? Cuando los intereses están bien alineados, la confianza se da más fácil. Cuestionamos la competencia de nuestro cirujano, no sus motivos. Esto es así porque nos damos cuenta de que él también se beneficia si sobrevivimos la operación. Los líderes que generan confianza intentan alcanzar sus metas al servir los intereses de todos los que tienen algo en juego, no al favorecer a algunos mientras se perjudica o manipula a otros.

2. Demuestre interés por los demás. La gente confía en quienes se interesan por el bienestar de otros y desconfía de aquellos que parecen preocupados sólo por sí mismos. Para ganar confianza, los líderes deben demostrarles a los demás que harán lo que sea bueno para ellos incluso si eso les genera un riesgo. Un presidente ejecutivo eligió decirle a un subdirector de marketing que iba a ser despedido justo cuando la empresa debía desarrollar su plan de publicidad. El presidente ejecutivo sabía que podía ser contraproducente para la planificación de la firma, pero le avisó al ejecutivo de inmediato en lugar de esperar hasta que el plan estuviera terminado.

3. Cumpla sus promesas. Sólo seremos confiables si honramos nuestros compromisos. Las buenas intenciones, la benevolencia e incluso la conducta ética no garantizan confianza si la persona es incompetente. Si los líderes quieren ganar confianza, deben probar que pueden cumplir sus compromisos.

Este a veces es el defecto de líderes visionarios que no pueden ejecutar sus ideas. Los líderes que inspiran mucha confianza se aseguran de que hay una probabilidad y capacidad razonables de cumplir antes de hacer promesas.

4. Sea coherente y honesto. Los líderes altamente confiables suelen comportarse con coherencia e integridad. Este tipo de gerentes siempre tratan de cumplir su palabra y si fallan, se disculpan y se aseguran de que no se convierta en un hábito. Cuando Warren Buffett fue avergonzado por las revelaciones de que su mano derecha, David Sokol, tenía un conflicto de interés desconocido (una inversión personal de US$10 millones en acciones) en un importante negocio de la empresa, no se escondió detrás de abogados o dijo "sin comentarios". Admitió el error y tomó medidas para asegurarse de que no volviera a suceder. La mayoría de la gente sabe que sólo se puede aspirar a la perfección. La confianza proviene de siempre esforzarse por cumplir la palabra de uno.

5. Comuníquese con frecuencia, con claridad y de forma abierta. Debido a que la confianza implica mayormente relaciones, la comunicación es crítica. También es el vehículo a través del cual se concretan los otros cuatro elementos de la confianza. La capacidad de alinear intereses, demostrar benevolencia, comunicar con precisión las capacidades propias y poner en práctica lo que predica requieren destrezas efectivas de comunicación.

—Hurley es profesor de la Universidad de Fordham y autor de un libro sobre la confianza en las empresas.

Tuesday, November 1, 2011

Grecia pone en jaque a la UE


La UE recordó hoy a Grecia sus compromisos con la eurozona ante el referéndum que pretende celebrar sobre el segundo rescate y que ha puesto a los gobiernos europeos en alerta máxima por el riesgo de que su gran plan anticrisis se quede finalmente en papel mojado y el país heleno abocado a la quiebra.

Grecia, el epicentro de la crisis de deuda soberana en Europa, es el eje del acuerdo global anticrisis que aprobaron en la madrugada del jueves los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona, y pese a haber sido saludado como la salvación del país por el propio primer ministro griego, Yorgos Papandréu, éste ha puesto pocos días después en riesgo todo el plan europeo y provocado más nerviosismo en los mercados financieros del Viejo continente.

El plan anticrisis europeo está interconectado con el segundo rescate griego, que asciende a 100.000 millones de euros y a 130.000 millones si se tiene en cuenta que la eurozona aportará 30.000 millones en garantías a los acreedores privados para que acepten condonar a Grecia el 50 % de la deuda (100.000 millones).

Sin rescate griego, todo el acuerdo está en peligro, pues prepara a la banca ante un impago de Grecia y el impacto de la deuda soberana de países con problemas con una recapitalización de 106.447 millones de euros -incluidos 30.000 millones para las entidades griegas- y eleva la capacidad del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) a un billón de euros para servir de cortafuegos y prevenir el contagio a economías más grandes, como Italia y España.

Ante el temor de que este escenario se haga realidad, los principales parqués europeos aumentaban a media sesión los descensos de la apertura y sufrían caídas de hasta del 5 %.

El malestar y la irritación por el anuncio sorpresa de Grecia por parte de los socios de la eurozona ha sido expresado hoy por el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, quien ha asegurado que Papandréu tomó la decisión "sin haber consultado" previamente a sus homólogos europeos.

El anuncio ha provocado frenéticas gestiones en las principales capitales de la eurozona.

No es para menos, porque la agencia de calificación de riesgos Fitch advirtió hoy de que un resultado negativo en el referéndum aumentaría el riesgo de una quiebra forzada y desordenada y de una salida de Grecia del euro, al tiempo que tendría implicaciones financieras severas para la estabilidad financiera y la viabilidad de toda la eurozona.

Tampoco Juncker pudo descartar una suspensión de pagos: "no puedo excluir que ése sería el caso" si ganara el "no", en las urnas, dijo a una emisora de radio luxemburguesa.

Un tono más diplomático emplearon los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, quienes, tras conversar por teléfono con Papandréu y otros líderes de la eurozona, recordaron sin embargo a Atenas sus compromisos y las obligaciones que conlleva compartir una moneda.

"Tomamos nota de la intención de las autoridades griegas de celebrar un referéndum. Estamos convencidos de que este acuerdo es lo mejor para Grecia. Confiamos plenamente en que Grecia honrará los compromisos que ha asumido con la eurozona y con la comunidad internacional", afirmaron.

En el Elíseo, Sarkozy convocó una reunión interministerial y una conversación telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, tras la cual ambos reafirmaron su determinación de garantizar que el rescate griego y todo el plan anticrisis será aplicado, porque su puesta en marcha "es más necesaria que nunca" y permitirá a Grecia recobrar un crecimiento sostenible.

Frente a la convicción de la eurozona de haber logrado una buena solución para Grecia, el 60 % de los griegos están en contra del plan, según un reciente sondeo.

La situación no solo incomoda a la eurozona, sino es sobre todo incómodo para Papandréu, quien tendrá que viajar a Cannes en vísperas del G20 y aguantar los más que probables reproches de Sarkozy, Merkel y de otros líderes por el anuncio del referéndum.

Thursday, October 13, 2011

Buffett revela el detalle de sus ingresos e impuestos.


WASHINGTON — El multimillonario Warren Buffett, quien inspiró las recientes propuestas del presidente Barack Obama para aumentar la tributación de los estadounidense más ricos, reveló el detalle de sus ingresos e impuestos para probar que paga menos que el contribuyente medio.

En una carta dirigida el miércoles a un congresista, el tercer hombre más rico del mundo afirma haber ganado 62,8 millones de dólares el año pasado, convertidos en un total imponible de 39,8 millones.

Buffett admite haber pagado 6,9 millones de dólares en impuestos, una tasa del 17,3%, netamente menos, según él, que el porcentaje que tributan muchos estadounidenses, incluida su propia secretaria.

En su misiva al representante Tim Huelskamp, quien criticó su posición sobre los impuestos, señala que la mayoría de los senadores y representantes paga más del 30% de sus ingresos en impuestos. "Como lo hacen todos los empleados de mi oficina, salvo yo", añadió Buffet.

Buffett, quien ha acumulado una fortuna que supera los 50.000 millones de dólares gracias a inversiones de su fondo Berkshire Hathaway, respondía a una exhortación de Huelskamp a probar la veracidad de sus afirmaciones sobre la tributación porcentualmente menor que pagan los ricos, haciendo pública su hoja de impuestos.

"Lo que podría ser útil sería que un gran número de los 'ultra-ricos' hicieran públicos sus impuestos", escribe Buffett, citando entre otros a Rupert Murdoch, propietario de The Wall Street Journal, quien la semana pasada criticó sus llamamientos a una mayor imposición a los ricos. "Numerosos 'ultra-ricos' tienen tasas (impositivas) todavía más bajas que yo con el Gobierno federal", afirma Buffett.

Copyright © 2011 AFP. Todos los derechos reservados

Wednesday, October 5, 2011

Buffett: "Una nueva recesión en EUA es muy improbable"

Nueva York, 30 sep (EFE).- Warren Buffet, el presidente de la firma de inversión Berkshire Hathaway y tercer hombre más rico del mundo según la revista Forbes, aseguró hoy que es "muy, muy improbable" que la economía de Estados Unidos vaya a entrar de nuevo en una recesión.

Buffett declaró durante una entrevista con la cadena de información financiera CNBC: "estamos saliendo de una recesión, es lo que llevamos haciendo desde 2009 y una gran mayoría de nuestras empresas van a ganar este año más dinero que el año anterior y el precedente".

El multimillonario y filántropo de 81 años reconoció que le "preocupa" la crisis de deuda soberana de la zona euro, pero no cree que "infecte" a las empresas estadounidenses.

Buffett habló también sobre su propuesta de elevar los impuestos a los multimillonarios como él y que ha recibido el apoyo el presidente de EE.UU., Barack Obama, para quien el llamado "Oráculo de Omaha" ha organizado esta noche en Nueva York una gala para recaudar fondos de cara a su campaña para la reelección en 2012.

El inversor aclaró que su iniciativa, que hizo pública a mediados del mes pasado a través de un artículo de opinión en el diario The New York Times, se refiere únicamente "a los ingresos muy altos que tienen un gravamen muy bajo, no sólo los ingresos altos" y "probablemente sólo se afectaría a unas 50.000 personas de una población de 310 millones"

El presidente de Berkshire Hathaway afirmó asimismo que su grupo seguirá invirtiendo adquisiciones de acciones y empresas pese a que el lunes anunció un plan de recompra de títulos con una prima de hasta el 10 %.

"Cuanto más baratas estén (las acciones), más agresivos seremos con las adquisiciones", indicó Buffett.

Buffett realizó esas declaraciones después de dar el campanazo que da comienzo a la sesión en la Bolsa de Nueva York, con el que celebró el 50 aniversario del distribuidor de comunicados de prensa Business Wire, una empresa que pertenece al conglomerado de Berkshire Hathaway.

© EFE 2011. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.

Friday, September 30, 2011

Class Warfare? by Yale's Bruce Ackerman and Anne Alstot


Published by The HuffPost 09/27/2011

President Obama's "millionaire tax" has generated two sound-bite replies. Not only is he engaging in "class warfare," but he is indulging in sheer political posturing -- there simply isn't a lot of money to be raised by targeting the super-rich. Both charges are mistaken.

Taxation aimed at the rich doesn't create class division -- it responds to the rise of a winner-take-all economy. Conservatives are right to point out that the super-rich pay a big share of federal taxes. According to the Congressional Budget Office, the top 1% paid 28.3% of all federal taxes in 2006, up from 15% in 1979. But the CBO also found that the elite's share of the nation's income more than doubled, growing from 9% to 19% in that same period. Their surge in taxes tracked their increasing command over the nation's resources.

The problem is getting worse, not better. During the boom between 1993 and 2008, the top one percent took more than half of the total increase in national income, as economists Thomas Piketty and Emmanuel Saez have established in path-breaking work. They also show that that the top one-tenth of one percent is doing even better. The elite's share of the national wealth has quadrupled over the past forty years -- growing from 1.28% in 1979 to 5% in 2008.

The rise of the winner-take-all economy has lots of causes -- ranging from the increasing export of high-wage jobs to the remarkable success of top executives in winning mega-million-dollar pay packages. These deep-seated problems require long-term responses. But in the meantime, it's right for the tax code to require the super-rich to share their winnings with the rest of us.

Up to now, President Obama hasn't made out this moral case to the American people. He's chosen a more technocratic message. His tax plan, he has insisted , "is not class warfare. It's math." The issue, the Administration insists, is the deficit, and it is merely asking the rich to contribute their fair share.

But deficit worries aren't enough to counter the charge of class warfare. After all, there are lots of ways to reduce the deficit without focusing on the super-rich. At the bottom of the Republicans' complaint is a moral claim: that citizens should coalesce on the basis of competing views of the public good, not on the size of their bank accounts. The only way to beat this claim is with a competing, and deeper, moral account: it's a mistake to suppose that taxing the super-rich is tainting our otherwise clean society with the stain of class division. To the contrary, a millionaire tax is an appropriate response to the rise of the winner-take-all economy and its extreme concentration of ecomonic power at the top. At the end of the day, the super-rich benefit greatly from the on-going exercise in social cooperation that is American society; it's only fair for the tax system to focus on their great wealth, especially when so many Americans are overwhelmed by economic forces beyond their control.

Which leads us to the second complaint -- that Obama's "class war" won't solve our fiscal problems. Critics charge that there simply isn't much revenue to be gained from millionaire taxes, and so the focus on the super-rich merely diverts attention from the need for more drastic measures.

It's true, of course, that a millionaire's tax is no panacea. But it can and should play an important part of a sensible solution to our long-term problems. To make serious progress, though, President Obama must raise his sights. He has thus far embraced the "Buffett Rule," requiring millionaires to pay an income tax rate no lower than their secretaries. But this focus on high incomes disguises a second, and more fundamental, feature of the winner-take-all economy. Our national wealth is even more concentrated than our national income. According to data compiled by the Federal Reserve, the top 1% owned a 35% of the wealth, as opposed to 21% of the income, in 2006-2007. Imposing a special tax on high wealth can generate very substantial sums. Suppose, for example, that we levied a two percent annual wealth tax on households owning at least $7.2 million -- a sum that puts them in the top one-half of one percent of American households. On very conservative assumptions, this tax would yield at least 70 billion dollars a year -- even after adjusting the most recent Fed data to 2009 to take into account the large losses suffered after the 2008 crisis. This means that, over the coming decade, a wealth tax on the super-rich would yield at least half the $1.5 trillion dollar deficit-reduction target set for the Congressional super-committee.

Wealth taxation is a part of many systems in Europe, and Spain recently embraced it in responding to its budgetary crisis. While it's perfectly appropriate for critics to oppose such a tax on the merits, it's wrong to suggest that a focus on the super-rich can't raise very substantial revenues. Not only is the "class warfare" charge misconceived; so is the notion that it is a cynical effort to disguise the seriousness of our budgetary problems.

More and more citizens believe -- and rightly so -- that we aren't all in this together, and that there isn't a level playing field. After all, the wealthy transmit their privileges to their children, creating, de facto, an American aristocracy. Intergenerational income mobility is lower in the United States than in many European countries. College graduation is highly correlated with family wealth, and it is elite college graduates who earn most and have suffered least from unemployment in the current recession. The rich get richer, and so do their children, while the great majority struggles.

It is the winner-take-all economy, not taxation, that is the moral problem threatening our democracy. Taxes on the rich don't create class division -- they attack it.

Bruce Ackerman and Anne Alstott are law professors at Yale and co-authors of THE STAKEHOLDER SOCIETY.

Monday, September 12, 2011

Buffett Hires Hedge Fund Manager Ted Weschler


Warren Buffett’s Berkshire Hathaway Inc. (BRK/A) hired Ted Weschler to help oversee investments and may add another fund manager as the firm prepares a new generation of leaders.

Weschler, 50, has told limited partners at his Charlottesville, Virginia-based Peninsula Capital Advisors LLC that he will be shutting the fund and will join Berkshire early next year, Buffett’s company said today in a statement.

Berkshire plans to divide Buffett’s responsibilities as chief investment officer among as many as three money managers. Buffett, 81, last year announced the hiring of hedge-fund manager Todd Combs.

“After Mr. Buffett no longer serves as CEO, Todd and Ted - possibly aided by one additional manager - will have responsibility for the entire equity and debt portfolio of Berkshire, subject to overall direction by the then-CEO and board of directors,” the Omaha, Nebraska-based company said in the statement. “With Todd and Ted on board, Berkshire is well- positioned for successor investment management at the time Mr. Buffett is no longer CEO.”

Buffett, who also serves as chairman, will continue to manage most of Berkshire’s funds until his retirement, according to the statement. Berkshire’s stock portfolio was valued at more than $67 billion as of June 30, including the largest stakes in Coca-Cola Co., American Express Co. and Wells Fargo & Co.

‘Under the Radar’
Peninsula had about $2 billion in the stock of nine companies as of June 30, the firm said in a regulatory filing. The holdings included investments in satellite television provider DirecTV (DTV), specialty chemical-maker W.R. Grace & Co., and dialysis facility owner DaVita Inc. (DVA), the filing showed.

“One of the things that Buffett is looking for is some really good talent that’s probably under the radar screen,” said David Rolfe, chief investment officer of Berkshire investor Wedgewood Partners Inc.

Peninsula returned 1,236 percent from early 2000 through the first quarter of this year, Fortune reported today in an article by Carol Loomis, a friend of Buffett. Peninsula is a long-short fund, meaning it can bet on rising and falling stocks.

Weschler previously worked for six years at Columbia, Maryland-based W.R. Grace and also helped start a private-equity fund, Quad-C Management Inc., according to Loomis. An office manager at Peninsula declined to comment on Weschler’s appointment and Peninsula’s performance.

‘Dining With Buffett’
Weschler was identified by Loomis as the anonymous bidder who won meals with Buffett through two of the annual auctions he holds to raise funds for the Glide Foundation to aid the homeless. The two bids cost Weschler a combined total or more than $5 million, she reported.

Rolfe said the next investment manger hired by Buffett may specialize in bonds. Berkshire’s fixed maturity portfolio was valued at more than $35 billion, including non-U.S. government bonds and corporate debt.

Berkshire said in February that there are four potential candidates to replace Buffett as CEO, without naming them. The CEO will supervise more than 70 subsidiaries, while the investment heads will run portfolios that include premiums from insurance operations. Ajit Jain, Berkshire’s reinsurance chief, was praised by Buffett in March as a manager with the ability for the CEO job.

Buffett has said his son, Howard Buffett, a Berkshire director, would be an effective non-executive chairman. Berkshire Vice Chairman Charlie Munger is 87.

Compensation
Combs, 40, who specializes in stocks, will receive contingent payments based on his performance relative to the Standard & Poor’s 500 Index, Buffett said in February in his annual letter to shareholders. Investment managers may have 20 percent of performance compensation based on the group’s achievements, Buffett wrote.

“We want a compensation system that pays off big for individual success but that also fosters cooperation, not competition,” Buffett said in the letter.

Berkshire said the search for investment managers intensified after the departure last year of Lou Simpson, 74, who oversaw investments at the Geico subsidiary.

Buffett said in his letter that his strategy is to attract talent that can generate profits for decades rather than draw a “big name” that will impress commentators.

“I wonder how many of them would have known of Lou in 1979, Ajit in 1985, or, for that matter, Charlie in 1959,” Buffett wrote.

To contact the reporter on this story: Andrew Frye in New York at afrye@bloomberg.net

To contact the editor responsible for this story: Dan Kraut at dkraut2@bloomberg.net

Ted Weschler se suma al equipo de Berkshire


Nueva York, 12 sep (EFE).- Berkshire Hathaway, la firma que preside el multimillonario Warren Buffett, anunció hoy que nombró al hasta ahora gerente del fondo Peninsula Capital Advisors, Ted Weschler, para dirigir parte de su cartera de inversiones junto a Todd Combs, que entró en la compañía en 2010.

"Estos dos directivos tendrán cada uno la responsabilidad de uno de los segmentos del capital de Berkshire. Warren Buffett, el presidente de Berkshire, continuará, sin embargo, dirigiendo la mayor parte de los fondos hasta su jubilación", explicó hoy en un comunicado la firma del tercer hombre más rico del mundo según la revista Forbes, quien acaba de cumplir 81 años.

Con esos dos directivos a los mandos de Berkshire Hathaway, la compañía está "bien posicionada para la sucesión del equipo directivo de la cartera de inversiones cuando el señor Buffett ya no trabaje como consejero delegado de la compañía".

La revista Forbes detallaba hoy en su página web que Weschler tuvo la oportunidad de conocer a Warren Buffett porque pagó más de cinco millones de dólares para cenar en dos ocasiones con el llamado "Oráculo de Omaha", quien convoca cada año una puja por poder cenar con él y cuyos beneficios se destinan a la organización benéfica Glide.

El hasta ahora directivo del fondo de alto riesgo Peninsula Capital Advisors se incorporará a Berkshire a principios de 2012, con lo que se convierte en el segundo de tres nuevos fichajes que el conglomerado empresarial quiere incorporar a su equipo.

"Después de que Buffett deje de trabajar como consejero delegado de la compañía, Todd (Combs) y Ted (Weschler), probablemente apoyados por un tercer directivo -todavía no determinado-, tendrán la responsabilidad de toda la cartera de valores y deuda de Berkshire", bajo la supervisión del presidente de la firma.

Minutos después del inicio de la sesión en la Bolsa de Nueva York (NYSE), las acciones de clase A de Berkshire Hathaway cedían el 0,27 %, al tiempo que desde que comenzó el año han acumulado un descenso del 15,32 %.